Narco escala ataques en Michoacán: ahora lanza bombas químicas (videos)

Desde el miércoles pasado el CJNG tomó tres comunidades y mantiene sitiada la cabecera de Coahuayana, donde se han refugiado cientos de personas, quienes afirman que las bombas causan sensación de asfixia. Los habitantes, aterrados, exigen la expulsión de los grupos criminales.

El Cártel Jalisco Nueva Generación irrumpió el pasado miércoles 3 de abril en al menos tres comunidades de Coahuayana y mantiene hasta ahora cercada la cabecera de este municipio, ubicado en los límites con Colima y convertido en un refugio para cientos de personas desplazadas por la violencia de éste y otros grupos criminales, empleando explosivos, ahora de tipo químico, arrojados por drones.

Según afirma el presidente municipal Gildardo Ruiz Velázquez, así como los testimonios de pobladores, el CJNG recurrió no sólo al uso de armas de grueso calibre, sino también empleando drones que lanzan explosivos con sustancias químicas que provocan afectaciones en las personas (picazón y escozor en vías respiratorias y en algunos casos sensación de asfixia) y que podrían significar el escalamiento armamentista en esta región, alertó el Observatorio de Seguridad Humana de Apatzingán, con sede en la entidad.

 

La organización indicó que la alarma cunde por los efectos que se han reportado de las sustancias lanzadas por los drones en esta incursión masiva del CJNG, y que califica como “un paso más en la escalada belicista de este conflicto, y que se ha vuelto una carrera armamentista” entre los grupos del crimen organizado que buscan controlar estos territorios, uno de ellos Jalisco Nueva Generación y otro La Familia Michoacana, entre otros.

Habitantes y población desplazada de este municipio, así como de Chinicuila y Ostula, denunciaron que cientos de sicarios del CJNG ingresaron y “tomaron” las comunidades de Palos Marías, El Órgano y Zapotán en la madrugada del miércoles 3, aterrorizando a los pobladores y obligando al desplazamiento forzado de decenas de ellos.  

Esto llevó a decenas de personas desplazadas a bloquear la carretera 200, en los límites entre Colima y Michoacán, para tratar de impedir el paso del grupo criminal a la cabecera de Coahuayana “y que no terminen con la paz y la paz de los desplazados que se ha dado aquí”, según se muestra en algunos videos.

Grupos de autodefensas, apoyados con policía comunitaria y del estado, lograron frenar el paso del convoy armado hacia la cabecera. Pero el cártel mantuvo tomadas las comunidades al menos durante casi tres días, hasta viernes pasado, cuando ante los llamados de auxilio, fuerzas federales intervinieron.

No obstante, persiste la amenaza de una nueva incursión, dijeron a Proceso habitantes de este municipio y organizaciones, que exigieron al gobierno estatal y al federal desterrar de la región a éste y otros grupos armados que realizan reclutamientos masivos, desapariciones y asesinatos, además de obligar a la gente a salir de sus casas y localidades, con el uso de tecnología como los drones equipados con explosivos.

 

MÁS EN PROCESO